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Centro de negocios en Madrid y domiciliación de sociedades

¿Ha llegado la hora de abrir mercado en España?

Oficina virtual en Madrid en el centro de negocios MC4
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¿Ha llegado la hora de abrir mercado en España? ¿Necesita Centro de negocios con oficina virtual una delegación comercial, una sucursal o una filial de una sociedad que ya está en funcionamiento? En el artículo de hoy explicamos cómo elegir entre las distintas formas y qué grandes diferencias existen en cuanto al marco legal y fiscal.

La delegación comercial

Si su empresa tiene una mayor demanda en Madrid, se estará planteando establecer una delegación comercial. Si elige esta opción tiene que ser consciente de que ello le supondrá lo que le supondrá un importante esfuerzo financiero y de personal, lo que conlleva un mayor riesgo.  Sin embargo, si opta por ubicarse en una oficina del centro de negocios MC4 podrá aligerar gastos de personal administrativo y secretariado, además de costes de alquiler y suministros. Si de verdad considera que tiene mercado, el hecho de abrir delegaciones comerciales le acercará al consumidor final, ya que conocerá mejor sus gustos y necesidades. Además aumentará el control sobre el marketing y la estructura organizativa de su empresa será más completa.

La filial

Otra opción es abrir una filial en las oficinas del centro de negocios MC4. Recuerde que las filiales tienen personalidad jurídica propia, independiente de la matriz. Una filial es una empresa mercantil constituida según las normas del estado donde se ubica, cuya aportación de capital es de la empresa matriz que es la que posee un porcentaje de acciones mayoritario, ejerciendo de este modo el control. Las filiales tienen personalidad jurídica propia. Asimismo, la gestión y la organización son independientes de la matriz. Fiscalmente se someten a las leyes fiscales de España, si se ubica en MC4. Cualquier filial que se haya establecido en territorio español se rige por el marco legal de cualquier sociedad mercantil: son sujetos pasivos del Impuesto sobre Sociedades y han de atenerse a las obligaciones contables y fiscales vigentes. Además tienen la obligación de presentar cuentas anuales en el Registro Mercantil.

Sin embargo, cuando los accionistas reparten los dividendos, se tratará de dividendos obtenidos por una sociedad no residente. Es decir, deben pagar los impuestos en el estado de la filial a través de las retenciones  que éste practique sobre su importe. Una condición importante a tener en cuenta es si existen convenios entre España y el país donde se ubique la matriz para evitar la doble imposición entre los estados implicados. La filial puede deducir los pagos realizados a la matriz en forma de patentes, intereses o cánones, pero no puede compensar pérdidas con la matriz.

La sucursal

Una sucursal es una división administrativa de una empresa y pueden ser creadas tanto por autónomos como por sociedades mercantiles. No tiene personalidad jurídica propia porque se trata de una delegación de la misma empresa que se establece en otro territorio. Tributarán por el Impuesto sobre Sociedades y, en su defecto, lo harán por el Impuesto sobre la Renta de No Residentes (establecimiento permanente) por la totalidad de las rentas que obtengan en España.

Las sucursales tienen que valorar a precios de mercado las operaciones entre la sucursal y la matriz. Por lo tanto, no serán deducibles los pagos que la sucursal efectúe a la central en concepto de cánones, intereses, comisiones, abonados en contraprestación de servicios de asistencia técnica o por el uso de bienes o derechos; en cambio sí serán deducibles los gastos de dirección, que correspondan a la sucursal, siempre que estén adecuadamente contabilizados y justificados.

Por lo tanto, siguiendo el punto anterior, puede resultar obvia la aclaración de que las sucursales deben llevar una contabilidad propia. Además, la sociedad extranjera (la matriz) debe depositar en el Registro Mercantil de la sucursal sus cuentas anuales o, en su caso, las cuentas consolidadas que habrán sido elaboradas conforme a la legislación extranjera.

Para concluir, si tiene que decidirse por una filial, una sucursal o una delegación, las preguntas esenciales que debe platearse son: ¿cuáles son las ventajas fiscales a las que puede acogerse?, ¿qué responsabilidad existe frente a clientes, proveedores, acreedores? Una sucursal tiene un proceso de creación más sencillo pero puede deducir menos gastos. Al mismo tiempo, la ventaja que ofrece a la filiar de poder compensar pérdidas puede convertirse en inconveniente si tenemos que integrar beneficios.

Una opción sería que cuando el volumen de negocio sea lo suficientemente y necesite una fiscalidad más favorable y una cobertura legal que separe a la matriz de posibles repercusiones legales que pudieran afectar el desarrollo del negocio inicial puede optar por la creación de una sucursal para transformarla en filial. Y recuerde que en el centro de negocios MC4, siempre tiene cabida para cualquiera de sus opciones.

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